Muchas personas o países siempre consideran a las redes sociales como la causa de la agitación, pero esto es en realidad un malentendido de la opinión pública y las redes sociales.


En junio de 2009, Irán, después de la reelección exitosa del presidente Ahmadinejad, los partidarios de Mousavi lanzaron un movimiento de resistencia masiva porque no estaban satisfechos con los resultados de las elecciones (Movimiento Verde), Los opositores comenzaron a utilizar herramientas de Internet como Twitter y Facebook para publicar y acceder a información y organizar acciones. Al final, Ahmadinejad usó el ejército para dispersar a los manifestantes y llevar a cabo el control de la información. Este movimiento es conocido como la revolución de Twitter.

Hay una evidencia: el ignorante es la víctima perfecta. Carece de elementos de contraste y de comprobación para estimar si está siendo engañado o manipulado para que actúe de una determinada manera. 

Todos los días tenemos noticias sobre las noticias falsas, sobre la forma en que se nos intenta manipular ante unas elecciones o dar forma a la opinión pública sobre aspectos que van del consumo a las guerras comerciales. Los propios medios avisan sobre las informaciones falsas con la esperanza de ser convertidos en referencias de profesionalidad y buen hacer periodístico. 

No siempre cumplen lo que denuncian. Por eso, debemos acostumbrarnos a la detección de fuentes de información falsa y de fuentes falsas de información.  El problema de las fuentes fiables es un problema social y político, algo que afecta a la calidad de las democracias y muy directamente interviniente en su deterioro. No es algo que competa solo a periodista, sino que nos ha de preocupar a todos. 

No nos encontramos ante un problema solo de "ignorancia", sino un elemento presente en nuestra sociedad de la información: la manipulación de esta. Vivimos en un mundo doble, el tangible y el informativo, ambos intercomunicados. Lo que recibimos en uno nos hace volver al otro. La información se traduce en acción cuando tomamos decisiones guiadas por esta. La "calidad de las fuentes" es solo una forma de llamar al problema. 

Podemos sumar hasta cuatro puntos: 
  1. La primera, debe ser que hay alguien interesado en que tengamos información falsa.  
  2. La segunda, evidentemente, es que cuanta mejor información tengamos, más fiable, será más difícil engañarnos, manipularnos.  
  3. La tercera es comprender que se trata de una guerra informativa, es decir, que tratarán de camuflar mejor las informaciones, hacerlas pasar por buenas.  
  4. La cuarta, siempre tendremos que someter a ciertas pruebas a la información, es decir, debemos tener criterio, algo que solo se consigue si estamos bien informados.  
Cuanto más nos adentramos en estas enseñanzas, más fácil nos será sortear los peligros de la mala información y de la desinformación. 

0 Comments:

Publicar un comentario

Escritor

Mi foto
Haidian, Pekín , China

Traducir